La evaluación cognitiva consiste en valorar el funcionamiento cognitivo y las habilidades adaptativas de una persona. La evaluación permite determinar el cociente intelectual de la persona (CI) y conocer cuáles son sus fortalezas y en qué áreas puede necesitar más apoyos.
A través de una entrevista clínica, la revisión de informes previos y la aplicación de instrumentos de medida estandarizados, las profesionales del Servicio de Psicología de Adisli recopilan información sobre la situación actual de la persona y emiten un informe orientativo sobre su funcionamiento cognitivo y adaptativo. Nuestro servicio está especializado en la evaluación cognitiva de personas con inteligencia límite (también llamada «funcionamiento intelectual límite») o discapacidad intelectual ligera.
Durante la evaluación se exploran distintas áreas como la atención, la memoria, el razonamiento y otras habilidades que usamos en el día a día. Para ello, el equipo de psicología utiliza instrumentos clínicos estandarizados (como WAIS IV o ABAS II) que permiten comparar los resultados con un grupo de personas de la misma edad y género para determinar en qué punto se encuentra la persona respecto al resto de población. La evaluación solo se realiza con personas entre 16 y 64 años.

Es importante destacar que esta evaluación no es un diagnóstico, sino una herramienta para entender mejor a la persona y poder ofrecerle los apoyos que necesita.
La evaluación es especialmente útil cuando la persona con discapacidad intelectual o la familia acuden al centro base para solicitar o renovar el certificado de discapacidad. En estos casos, tener un informe claro y actualizado puede ayudar mucho para agilizar los trámites y que la inteligencia límite se tenga en cuenta desde el inicio del proceso.
Se recomienda hacer la evaluación cuando:
Sabemos que estos temas pueden parecer complejos. Si necesitas más información o tienes interés en realizar una evaluación cognitiva, no dudes en ponerte en contacto con la asociación.